¡Hola! ¿Cómo estás? Te escribo en un día primaveral, con el mate, el tejido a un lado y acompañada por los pajaritos de fondo. Septiembre es un mes especial, no solo porque damos la bienvenida a la primavera, sino también porque celebro mi cumpleaños, ¡YAY! 41 añitos. ˚‧。⋆🌻⋆。‧˚ Por otro lado, te cuento que en agosto anduve de visita por el pueblo, mi primera vez usando la SUBE, ¡muy paisana! Temía que la tarjeta no funcionara o que algo saliera mal, pero lo logré. Este año agregaron nuevas líneas que unen la ciudad con los pueblos vecinos, lo que acorta bastante las distancias. En cuanto al clima, no me tocaron días lindos, el sol recién apareció cuando volvía. Igual, conversé, tejí, comí tortita de la mami y hasta escuché la sinfonía de sapos en el silencio de la noche pueblerina. Pero no solo ahí todo parece alborotarse, también mi pequeño patio se llena de vida en esta época. La otra mañana, mientras desayunaba, vi un gorrión desde muy cerca. Detrás de la ventana y sin que él lo no...